[an error occurred while processing this directive] Nuremberg, crimenes de guerra, crimes contra la humanidad

Juicio a los Principales Criminales de Guerra Alemanes

En Nuremberg, Alemania
14 de febrero a 26 de febrero de 1946

Quincuagésimo Noveno Día: Jueves, 14 de febrero de 1946
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Pero la escuela fascista de adiestramiento de asesinos aceptaba también otras formas de educación, formas especialmente dedicadas a la técnica de destruir todo rastro de los crímenes cometidos. El Tribunal ya ha recibido el documento registrado como prueba URSS 6-c(8). Este documento es uno de los apéndices al informe de la Comisión Estatal Extraordinaria sobre atrocidades alemanas perpetradas en el territorio de la región de Lvov.

El documento es la declaración del testigo Manusevitch, interrogado por el asistente principal del fiscal de la región de Lvov, a petición especial de la Comisión Estatal Extraordinaria. Las actas del interrogatorio se han registrado de acuerdo con las leyes de la República Socialista Soviética de Ucrania.

El Tribunal encontrará estas actas en la página 48 del libro de documentos.

Manusevitch fue encerrado por los alemanes en el campo de Yanov, donde trabajó en el pelotón de prisioneros que se encargaba de quemar los cadáveres de ciudadanos soviéticos asesinados. Después de quemar los 40.000 cadáveres de las personas asesinadas en el campo de Yanov, el pelotón fue trasladado al campo del Bosque de Lisenitz con fines similares.

Cito ahora del acta del interrogatorio, que el Tribunal encontrará en la página 52 del libro de documentos, el párrafo 2, contando desde arriba, la línea 26:

"En la fábrica de muerte de este campo se organizaron cursos especiales de diez días sobre quema de cuerpos a los que asistieron doce hombres. Los alumnos de estos cursos venían de los campos de Lublin, Varsovia y otros cuyos nombres no recuerdo. No sé los apellidos de los alumnos, pero eran oficiales, desde coroneles hasta sargentos mayores, no tropa. El instructor de estos cursos fue el oficial al mando de los crematorios, el Coronel Schallok.

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En el lugar en el que se quemaban los cuerpos explicó la forma más práctica de quemarlos y cómo preparar la máquina trituradora de huesos".
(Más adelante se entregarán fotografías de esta máquina al Tribunal, junto con un certificado de su examen, o mejor debería decir, de su examen técnico).
"Schallock explicó además la manera en la que se debía nivelar el terreno de la fosa, cribar la tierra y plantar árboles sobre ella, y cómo se esparcían y ocultaban las cenizas de los cuerpos humanos. Siguió habiendo cursos de este tipo durante un periodo de tiempo considerable. Durante mi estancia, es decir, durante los cinco meses y medio que trabajé en los campos de Yanov y Lisenitz, se graduaron diez grupos de estudiantes militares".
Los fascistas alemanes crearon una organización especial para la educación de los adolescentes, las llamadas Juventudes Hitlerianas (Hitlerjugend).

El acusado Baldur von Schirach fue durante mucho tiempo el jefe de esta organización.

Los métodos utilizados para la educación de la juventud alemana por los criminales fascistas los describió una súbdita francesa, Ida Vasso, directora de una residencia para ancianos franceses en Lvov. Durante la ocupación alemana de Lvov, tuvo oportunidad de visitar el gueto de Lvov. En su declaración ante la Comisión Estatal Extraordinaria, Vasso describió el sistema local de exterminio de seres humanos.

En la declaración de Vasso se puede ver claramente que los alemanes educaron a las Juventudes Hitlerianas adiestrando a estos jóvenes fascistas para disparar a objetivos vivos, a niños entregados especialmente a las Juventudes Hitlerianas para servir de blancos.

La declaración de Vasso fue comprobada por la Comisión Estatal Extraordinaria de la Unión Soviética y confirmada plenamente. Para confirmar estas pruebas, presentaré al Tribunal la prueba URSS 6, un informe de la Comisión Estatal Extraordinaria titulado "Atrocidades Alemanas Perpetradas en el Territorio de la Región de Lvov".

Cito ahora un texto de la declaración de Vasso relacionado con esto. Está incluido en el texto del informe como un documento certificado, en la página 6/c del libro de documentos. El Tribunal encontrará la declaración de Vasso en el lado opuesto de la página 59, párrafo 5, comenzando por la línea 14, desde el principio del párrafo:

"...los niños pequeños eran mártires. Eran entregados a las Juventudes Hitlerianas, que los usaban como objetivos vivos cuando aprendían a disparar. Ninguna piedad con los demás, toda para ellos, ese era el lema de los alemanes. El mundo entero debe conocer sus métodos. Nosotros, testigos impotentes de esas repugnantes escenas, debemos hablar de esos horrores para que todos los conozcan, y lo que es más importante, para que nunca se olviden, ya que ninguna venganza devolverá la vida a los millones de muertos".
Sus Señorías pueden pasar, en la misma página 59 del libro de documentos, a la línea 10 desde el principio del segundo párrafo. Aquí el Tribunal encontrará la confirmación oficial de la declaración de Vasso. La Comisión Estatal Extraordinaria descubrió que en Lvov los alemanes:
"no perdonaron a ningún hombre, mujer o niño. Los adultos eran simplemente ejecutados sumariamente; los niños eran entregados a las Juventudes Hitlerianas para servir de blancos de práctica".
De esta manera se crearon, educaron y adiestraron los monstruos amorales

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a los que se ordenó llevar a cabo el programa de los principales criminales de guerra para la destrucción de la población de los países del Este de Europa.

El gobierno fascista no tenía motivos en absoluto para temer que los "Portaestandartes de la Revolución Nacional Socialista" en el Este mostraran alguna traza de humanidad.

EL PRESIDENTE: Coronel Smirnov, espero que disculpe mi interrupción, pero como tuve que señalarle al Coronel Pokrovsky hace poco, realmente no queremos que se haga ningún comentario sobre todos y cada uno de estos documentos. El fragmento que acaba de leernos no es más que un comentario al terrible documento que acaba de leer. Lleva tiempo leerlo. Si encuentra alguna manera de suprimir los comentarios tras la lectura de estos documentos y presentarnos tan sólo los documentos, se ahorraría tiempo.

CORONEL SMIRNOV: Citaré ahora un fragmento de la declaración del testigo Manusevitch, anteriormente presentado como prueba URSS 6/c(8), el fragmento donde habla de las actividades de la administración del campo de Yanov. Fue testigo de estas actividades durante su trabajo en un pelotón especial de prisioneros dedicado a quemar los cuerpos de personas asesinadas en este campo, página 3 de las actas del interrogatorio. El Tribunal encontrará este documento en la página 50 del libro de documentos, línea 25 contando por arriba. Cito este fragmento como ejemplo de los pelotones de ejecución creados por los hitlerianos, y de algunas de las atrocidades que perpetraron:

"Aparte de los fusilamientos, en el campo de Yanov se practicaron diversas formas de tortura. Por ejemplo, en invierno se llenaba un barril de agua y se tiraba al barril a algún hombre atado de pies y manos, donde moría de frío. El campo de Yanov estaba rodeado de una maraña de alambre espino formada por dos filas de alambre espino separadas 120 centímetros. A veces tiraban a algún hombre allí y se quedaba allí durante días. No podía liberarse del alambre, y terminaba muriendo de hambre y sed. Pero antes de arrojarle al alambre espino, los hitlerianos le golpeaban casi hasta la muerte. O si no, ataban una cuerda al cuello, las manos y los pies de un hombre, y le tiraban los perros, que le hacían pedazos. Se usaban seres humanos como objetivos para prácticas de tiro. Esto lo hicieron sobre todo los siguientes miembros de la Gestapo: Heine, Müller, Blum, el Comandante del Campo Willhaus, y otros cuyo nombre no recuerdo. Se golpeaba a la gente hasta casi matarlos, y después les tiraban los perros, que les hacían pedazos. O se daba un vaso a un hombre para que lo sujetara como blanco de prácticas; si le daban al vaso, el hombre se salvaba, pero si le daban en la mano, mataban de inmediato al hombres tras decirle que ya no podía trabajar. Otras veces estiraban a un hombre de las piernas hasta partirlo en dos. Los niños de un mes a tres años eran arrojados a cubos de agua y les dejaban ahogarse. Ataron a un hombre a un poste mirando al Sol y lo dejaron allí hasta que murió de insolación. Antes de enviar a los hombres a trabajar, eran sometidos a lo que llamaban un examen de su aptitud física. Se hacía correr a los hombres una distancia de 50 metros, y si alguno corría bien, rápidamente y sin tropezarse, le perdonaban la vida y fusilaban al resto. En el campo había un pequeño terreno cubierto de hierba. También se hacía correr a los hombres por aquí, y todo el que se resbalara con la hierba y se cayera era ejecutado. La hierba llegaba por encima de las rodillas de un hombre. Se colgaba a mujeres del pelo, tras desnudarlas, dejándolas colgadas hasta que morían.

También tuvo lugar el siguiente caso: un hombre de la Gestapo, Heine, hizo ponerse en pie a un joven y cortarse trozos de carne de su propio cuerpo. Otro hombre fue herido veintiocho veces en los hombros con un cuchillo. Se curó de sus heridas y

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trabajó en una brigada de la muerte. Fue posteriormente fusilado. Cerca de la cocina, durante el reparto de café, el verdugo Heine, cuando estaba de servicio, se iba hacia el primer hombre de la fila y preguntaba: '¿Por qué estás tú delante del resto?', y le pegaba un tiro. Ejecutó de esta forma a un buen número de personas. Después se iba al final de la cola y preguntaba, '¿Por qué eres el último de la fila?', y también le pegaba un tiro a esa persona. Fui testigo directo de esas atrocidades durante mi encierro en el campo de Yanov..."
La declaración del testigo Manusevitch que he leído ante el Tribunal fue confirmada plenamente por el informe oficial de la Comisión Estatal Extraordinaria de la Unión Soviética titulado "Atrocidades Alemanas Perpetradas en la Región de Lvov". Más adelante Manusevitch habla principalmente de las actividades de oficiales de rango inferior y medio de la administración del campo. Es evidente según el informe oficial de la Comisión Estatal Extraordinaria que el sistema de maltratos de lo más viles aplicado a personas indefensas fue iniciado y organizado por los rangos superiores de la administración del campo, que dieron invariablemente a sus subordinados ejemplos personales de comportamiento inhumano.

No comentaré este documento, pero ruego al Tribunal que tome nota de un tal Obersturmführer Willhaus mencionado en él.

El Tribunal encontrará el fragmento que leeré ahora ante el Tribunal en la página 58 del libro de documentos, en la cara opuesta de la página.

Cito:

"El 'Hauptsturmführer' de las SS Hebauer estableció en el campo de Yanov un salvaje sistema de asesinato que, tras su traslado a otro puesto, fue 'perfeccionado' por el comandante del campo, el 'Obersturmführer' de las SS Gustav Willhaus y por el 'Hauptsturmführer' de las SS Franz Wartzok.

Un antiguo interno del campo le dijo a la comisión: 'He visto con mis propios ojos cómo el Capitán Fritz Gebauer estrangulaba a mujeres y niños y hacía congelarse hasta la muerte a hombres en barriles llenos de agua. Se esposaban las manos y los pies de las víctimas antes de meterlos en el agua. Los condenados a muerte permanecían en los barriles hasta que morían de frío'.

Según los testimonios de numerosos prisioneros de guerra soviéticos y también de ciudadanos franceses encerrados en campos alemanes, se demostró que los matones alemanes 'inventaron' los más retorcidos métodos de exterminio de seres humanos, un hecho que consideraban digno de alabanza y algo a lo que eran animados tanto por el mando militar supremo como por el gobierno.

El 'Hauptsturmführer' de las SS Franz Wartzok, por ejemplo, amaba colgar a internos de postes por ambos pies y dejarlos en esa postura hasta que morían; el `Obersturmführer' Rokita le abría el vientre a los prisioneros. El presidente de la sección de investigación del campo de Yanov, Heine, perforaba los cuerpos de los internos con palos o un trozo de hierro, o le sacaba las uñas a las mujeres con tenazas, para después desnudar a sus víctimas, colgarlas del pelo, empujarlas para que se balancearan, y disparar a los 'objetivos en movimiento'.

El comandante del campo de Yanov, el 'Obersturmführer' Willhaus, solía disparar con un rifle automático desde el balcón de su oficina a los prisioneros que trabajaban en los talleres, en parte por amor al 'deporte' y en parte para divertir a su mujer y sus hijas. Después le pasaba el rifle a su esposa, y ella también disparaba a los prisioneros. A veces, para contentar a su hija de nueve años, hacía que lanzaran al aire a niños de entre dos y cuatro años para practicar tiro al plato con ellos, mientras su hija aplaudía y gritaba, '¡Papá, hazlo otra vez! ¡Hazlo otra vez, papá!'. Y volvía a hacerlo.

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Los internos de este campo eran exterminados sin ningún motivo, con frecuencia como resultado de una apuesta. Una testigo, Kirschner, informó a la Comisión de Investigación de que un Comisario de la Gestapo, Wepke, se apostó con los demás verdugos del campo que podía cortar por la mitad a un niño con un golpe de hacha. No le creyeron. Así que cogió a un niño de diez años en la carretera, le hizo arrodillarse, le dijo que se tapara la cara con las manos, dio un golpe de prueba, puso la cabeza del niño en una postura más conveniente, y partió en dos al niño de un solo golpe. Los hitlerianos felicitaron alegremente a Wepke, dándole la mano calurosamente.

En 1943, para el cumpleaños de Hitler, su 54º cumpleaños, el comandante del campo de Yanov, el Obersturmführer Willhaus, seleccionó a cincuenta y cuatro prisioneros de guerra y los ejecutó él mismo.

Se organizó en el campo un hospital especial para prisioneros. Los verdugos alemanes Brambauer y Birman hacían un chequeo a los patientes el 1 y el 15 de cada mes, y si descubrían entre los pacientes a alguien que llevara catorce días en el hospital, lo ejecutaban allí mismo. Se mataba a seis o siete personas durante cada investigación.

Los alemanes llevaban a cabo sus torturas, maltratos y fusilamientos con acompañamiento musical. A tal fin formaron una orquesta especial con los prisioneros. Forzaron al Profesor Stricks y al famoso director de orquesta Mund a dirigir esta orquesta. Pidieron a los compositores una canción especial a la que llamaron 'El Tango de la Muerte'. Poco antes de la disolución del campo los alemanes ejecutaron a todos los miembros de la orquesta".

Más adelante le presentaré al Tribunal como documento fotográfico fotografías de esta "orquesta de la muerte".

Lo que tuvo lugar en el Campo de Yanov no fue de ninguna manera excepcional. La administración fascista alemana se comportó de la misma manera en todos los campos de concentración del área ocupada de la Unión Soviética, Polonia, Yugoslavia y otros países del Este de Europa.


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