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Juicio a los Principales Criminales de Guerra Alemanes

En Nuremberg, Alemania
2 de febrero a 13 de febrero de 1946

Quincuagésimo Tercer Día: Jueves, 7 de febrero de 1946
(7 de 18)


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Paso ahora al acusado Seyss-Inquart, cuyo caso afecta especialmente a nuestros amigos de Holanda a los que Francia representa como acusación.

Por tanto, Sr. Presidente y caballeros, en cuanto al acusado Seyss-Inquart, la acusación francesa va a resumir lo más brevemente posible, tanto en nombre del Gobierno de Holanda como en su nombre, los cargos individuales presentados contra el acusado Seyss-Inquart. El papel ejercido por el acusado Seyss-Inquart, su participación en la anexión de Austria, han sido ya estudiados cuidadosamente en este juicio. Son sus operaciones en Holanda las que merecen una atención especial hoy.

El 13 de mayo de 1940 el Gobierno de Holanda salió de Holanda y se trasladó a un país Aliado amigo. Su presencia allí era una indicación de su firme determinación a no ceder de ninguna manera sus derechos soberanos.

El 29 de mayo de 1940 el acusado Seyss-Inquart, que era Ministro del Reich sin cartera, fue nombrado Comisario del Reich para la Holanda ocupada. El acusado Seyss-Inquart ha sido por tanto considerado responsable, en virtud de sus funciones, de todos los actos cometidos por el llamado Gobierno Civil Alemán desde esa fecha hasta la capitulación del Ejército Alemán. Los discursos que dio prueban que ejercía no sólo funciones puramente administrativas, sino también autoridad política.

Es por tanto inútil que trate, como hizo cuando fue interrogado por el Sr. Dodd, de sostener que en Holanda no era más que un funcionario al que se había dado poder para poner su sello a las órdenes, de la misma manera que en Austria antes fue prácticamente nada más que un operador de telégrafo. Este interrogatorio es del 18 de septiembre de 1945, páginas 20 a 22. No trataré más esta cuestión, ya que no quiero leer estos interrogatorios y hacerle perder el tiempo al Tribunal con los numerosos interrogatorios que tendrían que citarse en interrogatorios de la defensa, y estos documentos quedarán realmente como información para el Tribunal.

EL PRESIDENTE: Sr. Mounier, ¿se ha presentado el interrogatorio?

Sr. MOUNIER: No, Sr. Presidente.

EL PRESIDENTE: Bien, por una cuestión de procedimiento técnico...

Sr. MOUNIER: Sé de antemano que no pueden aceptar esto como prueba ya presentada, teniendo en cuenta la norma...

EL PRESIDENTE: Sí, se puede presentar si se cumple la norma.

Sr. MOUNIER: Mi intención, Sr. Presidente, es la siguiente: afirmar...

EL PRESIDENTE: Sr. Mounier, creo que no me ha entendido. Según el Artículo, los fiscales tienen derecho a interrogar a cualquiera de los acusados, y esto es un interrogatorio a uno de los acusados.

Sr. MOUNIER: Sí.

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EL PRESIDENTE: Si la acusación lo desea, pueden presentar su interrogatorio como prueba. Si deciden no hacerlo, no tienen por qué hacerlo. En esas circustancias, el interrogatorio no estará incluido como prueba, y no se tendrá que proporcionar al acusado hasta que se incluya.

Sr. MOUNIER: Sí, Sr. Presidente, no me he referido a estas declaraciones del acusado Goering hechas durante su interrogatorio. Simplemente quiero señalar que cuando el acusado del que hablo ahora sea interrogado por la defensa, podré presentarle las declaraciones que hizo, o al menos eso espero.

Con el permiso del Tribunal, empezaré primero por las actividades terroristas del acusado Seyss-Inquart. Las demuestran las siguientes medidas:

Inicialmente, todo un sistema de multas colectivas. En marzo de 1941 creó un sistema de multas colectivas que se imponían a las ciudades holandesas cuando él pensaba que había elementos del movimiento de resistencia. Así, la ciudad de Amsterdam tuvo que pagar una multa de 2,5000.000 [sic] guilders.

El acusado Seyss-Inquart también estableció un sistema de rehenes. El 18 de mayo de 1942 publicó una proclama que anunciaba el arresto de 450 cargos oficiales importantes que tan sólo eran sospechosos de mantener contactos con el movimiento de resistencia.

De hecho, el acusado ha admitido ante el Sr. Dodd... No, me detengo, Sr. Presidente. No he presentado estos interrogatorios. Me saltaré este fragmento y tan sólo lo señalaré de forma general, y ruego al Tribunal que no tenga en cuenta este hecho como una infracción del Estatuto. Tan sólo le señalo al Tribunal que en este caso también el acusado Seyss-Inquart trató de ocultarse tras la sombra del Canciller del Reich, la sombra del Führer, Hitler.

Con el decreto del 7 de julio de 1942 el acusado ordenó que los tribunales alemanes, cuyos jueces él mismo nombraba, juzgarían no sólo a los ciudadanos alemanes en Holanda, sino también a ciudadanos sospechosos de actividades hostiles hacia el Reich, el Partido Nazi, o el pueblo alemán.

Al mismo tiempo, el acusado Seyss-Inquart introdujo la pena de muerte para aquellos que no llevaran a cabo adecuadamente las tareas de seguridad que les hubiera asignado la Wehrmacht o la Policía de Seguridad, o que no informaran a los Puestos de Mando alemanes de todos los proyectos criminales dirigidos contra las Fuerzas de Ocupación de los que tuvieran conocimiento.

EL PRESIDENTE: Sr. Mounier, ha citado una proclama del 18 de mayo de 1942. No nos ha dado ningún número.

Sr. MOUNIER: Sr. Presidente, querría decir que me estoy refiriendo de manera general al informe oficial del Gobierno de Holanda, nuestra prueba RF 1429. El Gobierno presentó un informe...

EL PRESIDENTE: ¿Ha dicho que esto también se aplica al documento del 7 de julio de 1942 del que acaba de hablar?

Sr. MOUNIER: Sí, Sr. Presidente.

EL PRESIDENTE: ¿Es aplicable también al documento del 7 de julio de 1942 del que acaba de hablar?

Sr. MOUNIER: Sí, Sr. Presidente.

El acusado Seyss-Inquart también nombró al Obergruppenführer de las SS Raucher Comisario General de Seguridad. Éste último es responsable del asesinato de miles de holandeses, ejecutados con el consentimiento pasivo de Seyss-Inquart, ya que el nombramiento de Raucher siempre se mantuvo y nunca fue destituido.

Por otro lado, el Gobierno de Holanda acusa al acusado Seyss-Inquart de la creación de toda una serie de tribunales de emergencia. En mayo de 1943 estableció la jurisdicción policial sumaria, y además, a través de un decreto promulgado por Hitler, los prisioneros de guerra holandeses que habían sido liberados poco después del cese de hostilidades fueron internados de nuevo.

Hubo una fuerte resistencia en las fábricas holandesas, y la recién creada jurisdicción sumaria sentenció a varios ciudadanos holandeses, que fueron ejecutados. Además, Seyss-Inquart no dudó en presumir de todas estas medidas terroristas en una reunión de colaboracionistas holandeses y se atribuyó la responsabilidad.

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El acusado Seyss-Inquart era el representante supremo de Hitler en Holanda. Debería ser considerado responsable, junto con el acusado Sauckel, de la deportación masiva de trabajadores de Holanda al Reich entre 1940 y 1945. Aunque las autoridades militares alemanas jugaron algún papel en la movilización de mano de obra, los funcionarios de Sauckel en Holanda eran puestos normalmente bajo la autoridad del Comisario del Reich Seyss-Inquart, y debe ser considerado responsable de sus acciones. Fue el acusado Seyss-Inquart el que firmó el decreto del Comisario del Reich nº 26, de 1942, que se encuentra en el informe oficial holandés, en una publicación oficial, y que ordenaba el traslado obligatorio de mano de obra holandesa a Alemania.

Los que no querían trabajar para Alemania, no recibían comida; las autoridades de ocupación llegaron al punto de hacer grandes redadas en las calles de Rotterdam y La Haya para hacerse con mano de obra para las fortificaciones de la Wehrmacht.

En cuanto al pillaje económico durante el periodo en el que el acusado Seyss-Inquart ejerció el cargo de Comisario, el sistema económico holandés fue saqueado igual que el de los demás países ocupados. En el invierno de 1941-1942, se requisaron productos de lana por orden de Seyss-Inquart para el Ejército Alemán en el Frente Oriental. En 1943 se requisaron textiles y artículos de hogar en beneficio de la población alemana que se había quedado sin casa por los bombardeos. A través de lo que las autoridades de ocupación llamaron la "Acción Böhm", se obligó a personas de Holanda a vender vinos y objetos varios para ofrecerlos como regalos a la población alemana para celebrar la Navidad de 1943.

Ocurrió lo mismo con la organización del mercado negro, ya que para poder llevar a cabo el Plan de Cuatro Años Seyss-Inquart proporcionó al acusado Goering y al acusado Speer una eficaz ayuda en el saqueo del sistema económico holandés. Podemos decir que de esta manera se promovió y mantuvo un enorme mercado negro.

El Plan de Cuatro Años utilizó a "contrabandistas" para estas supuestas compras, pero cuando la fiscalía holandesa trató de intervenir, la policía alemana se lo impidió.

En 1940 el acusado Seyss-Inquart promulgó una ordenanza que permitía a las autoridades alemanas de Holanda confiscar la propiedad de todas las personas que pudieran ser acusadas de actividades hostiles hacia el Reich Alemán. La propiedad de la Familia Real fue confiscada por orden del acusado Seyss-Inquart por el Comisario General de Seguridad. Las tropas de ocupación podían servirse de todo lo que les fuera útil.

Este pillaje se manifestó de una manera especialmente cruel en los abusos sufridos en la confiscación de productos alimenticios.

El informe oficial del Gobierno Holandés y el documento ya presentado por la Sección Económica de la acusación francesa como pruebas RF-139 y RF-140 demuestran que desde el principio de la ocupación se confiscaron sistemáticamente reservas de alimentos con el consentimiento de Seyss-Inquart, al igual que productos agrícolas, que eran enviados a Alemania. Cuando estalló una huelga de ferrocarriles en el norte en septiembre de 1944, poco después de la liberación del sur de Holanda, Seyss-Inquart, para acabar con la huelga, dio orden de que no se enviaran alimentos del noreste al oeste. Como resultado, fue imposible conseguir alimentos en el oeste.

Así, Seyss-Inquart también ha de ser considerado responsable de la hambruna sufrida en el invierno de 1944-1945 que causó la muerte de unos 25.000 holandeses.

En cuanto a obras de arte, el saqueo se llevó a cabo de la misma manera. El acusado Seyss-Inquart debe ser considerado responsable de organizar el traslado de obras de arte de Holanda, ya que llamó expresamente a su amigo el Dr. Mühlmann, que era un especialista en la materia.

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En cuanto a esto, les remito al documento presentado por la Sección Económica de la acusación francesa como pruebas RF 1342, 1343, 1344. El acusado Seyss-Inquart promulgó toda una serie de medidas contrarias a la Ley Internacional que hicieron un daño considerable a Holanda.

En 1941 las autoridades holandesas crearon un sistema de control de la moneda que les permitía registrar las compras hechas con dinero alemán, tanto de bienes como de fondos públicos, con el objetivo de evitar abusos que llevaran al saqueo de la riqueza de Holanda en forma de materiales o moneda.

El 31 de marzo de 1941 el acusado Seyss-Inquart abolió la frontera "monetaria" existente entre el Reich y el territorio holandés ocupado. Al hacer esto allanó el camino a todos los abusos cometidos en cuestiones monetarias por la potencia ocupante, además de las sumas imposibles demandadas por Alemania para compensar los gastos de la ocupación: 500,000.000 de Reichsmark el 24 de marzo de 1941.

El control fronterizo entre el territorio ocupado holandés y Alemania también fue abolido por orden de Goering, para acelerar el pillaje del sistema económico holandés. Cuando la guerra comenzó a ir mal para la Wehrmacht, especialmente después de septiembre de 1944, la destrucción se volvió sistemática. Los objetivos fijados por los alemanes en Holanda eran los siguientes:

Primero, demolir o dejar fuera de servicio fábricas, astilleros, esclusas y muelles, instalaciones portuarias, minas, puentes y equipamiento ferroviario.

Segundo, inundar la parte occidental de Holanda.

Tercero, hacerse con materias primas, productos semimanufacturados, productos manufacturados y máquinas a veces por medio de confiscaciones, a veces a cambio de dinero, pero en muchos casos simplemente por medio del robo a mano armada.

Cuarto, reventar cajas fuertes de bancos con valores, diamantes, etc. y hacerse ilegalmente con ellos.

El resultado de estas medidas, cuya responsabilidad hay que atribuir plenamente, o en gran parte, al acusado Seyss-Inquart, fue arrojar a Holanda a un estado de inenarrable e inmerecida miseria.

He terminado, Sr. Presidente, el caso del acusado Seyss-Inquart.

EL PRESIDENTE: Sr. Mounier, ¿cuánto tiempo cree que necesitará esta tarde? Porque he entendido que después se presentará el caso del acusado Hess, y es importante que terminemos hoy para que el Fiscal Jefe tenga un día entero para su discurso de apertura.

Sr. MOUNIER: Sr. Presidente, tanto ayer como hoy he accedido voluntariosamente a los deseos del Tribunal. Entiendo perfectamente su preocupación por acelerar el juicio lo más posible, y en vista de esto he acortado las observaciones que iba a hacerles esta mañana. Por esta misma razón anuncio en nombre de la acusación francesa que renunciaré a presentar los casos de los otros acusados que estaban previstos.

Tan sólo le pido al Tribunal que examine más adelante los archivos que he presentado, exceptos los del caso de Keitel y Jodl. Con la venia del Tribunal, mi amigo y colega el Sr. Quatre hará unas breves observaciones al principio de la sesión de esta tarde. Tratará de que sean lo más breves posibles. De esa forma la Delegación Británica tendrá las dos horas que necesita para presentar el caso de Hess.

Por tanto, con la venia del Tribunal, el Sr, Quatre comparecerá durante una hora a partir de las 2 de la tarde, y después cederá la palabra a la Delegación Británica.

EL PRESIDENTE: Querría hacerle otra pregunta, Sr. Mounier: en cuanto a los documentos contra los demás acusados, excepto Keitel Y Jodl, ¿se han proporcionado a los acusados implicados?

Sr. MOUNIER: Sí, así es, Sr. Presidente.

EL PRESIDENTE: Haremos ahora un descanso.

(Se hizo un receso).


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