Holocaust education from THE NIZKOR PROJECT

El comandante de Auschwitz, Höss, dijo que sus hombres entraban en la cámara de gas diez minutos después de que hubieran muerto los judíos y se llevaban los cadáveres ¿Cómo se explica esto?


31. El comandante de Auschwitz, Höss, dijo que sus hombres entraban en la cámara de gas diez minutos después de que hubieran muerto los judíos y se llevaban los cadáveres ¿Cómo se explica esto?

El IHR dice:

No puede explicarse porque si lo hubieran hecho habrían corrido la misma suerte que los ocupantes de la cámara.
Nizkor responde:
Puede explicarse muy fácilmente, y ha sido explicado muchas veces en estudios disponibles en una buena biblioteca. Y si no, cualquiera que se pare un poco a pensar averiguará cuál era la solución.

El método que empleaban los nazis en las mayores cámaras de gas era instalar sistemas de ventilación que podían renovar el aire en no más de cinco minutos (ver Gutman, Anatomy of the Auschwitz Death Camp, 1994, p. 232). Se usaban también diversas rejillas para eliminar el Zyklon-B de las cámaras, mejorando así la eficiencia del proceso de ventilación.

Otras cámaras de gas no tenían sistemas de ventilación, y los primeros que entraban en estas cámaras llevaban máscaras antigás hasta que el aire se hacía respirable.

Era importante ventilar las cámaras de gas rápidamente para sacar los cadáveres e incinerarlos - esto último era lo que llevaba demasiado tiempo. El gaseamiento sólo duraba unos pocos minutos.

Ver también la pregunta 30.


[ Anterior | Índice | Siguiente ]

Home ·  Funding ·  Search ·  Site Map ·  What's New? · 
Make Nizkor your home page

© The Nizkor Project, 1991-2008

This site is intended for educational purposes to teach about the Holocaust and to combat hatred. Any statements or excerpts found on this site are for educational purposes only.

As part of these educational purposes, Nizkor may include on this website materials, such as excerpts from the writings of racists and antisemites. Far from approving these writings, Nizkor condemns them and provides them so that its readers can learn the nature and extent of hate and antisemitic discourse. Nizkor urges the readers of these pages to condemn racist and hate speech in all of its forms and manifestations.

Qassia